A Cristo no lo dejo y no lo dejo, porque es un padre de amor y misericordia. Es un padre justo y paciente, un padre atento y conciente de nuestras necesidades.Lo único que tenemos que hacer es abandonarnos en EL y eso significa tener plena confianza en EL y no tener miedo dejarse guiar no buscar opciones dañinas. NO, LA UNICA Y VERDADERA ALTERNATIVA DE HOY, MAÑANA Y SIEMPRE ES DIOS. El como padre amoroso no quiere nada malo para sus hijos y busca el momento adecuado para cada uno.
NO permitamos que la sicosis de la crisis nos hunda en la desesperación. Al contrario dejémonos envolver por el amor del padre, con el hijo y el espíritu santo que son el misterio central de la fe y de la vida cristiana.
Aunque sea con problemas a Cristo no lo dejo.
Que Dios los bendiga
Maritza: muy lindo tu blog, tanto el diseño como el contenido. Gracias por visitarme a http://www.padrefabian.com.ar y dejar allí tus comentarios.