Desde tiempos remotos se conoce de la existencia de la Amaterasu Omikani que en japonés significa “Divinidad que trae toda la luz y toda la conciencia” y en el Tíbet se le conocía como Dakini que significa “la fuerza que otorga la clarividencia a las mujeres”. Comúnmente podemos decir que es nuestra fuerza interna, nuestro equilibrio, nuestra conciencia o si prefieres nuestro sexto sentido.
Nunca te has preguntado porque muchas mujeres comunes como tu y como yo, en un momento dejamos de ser comunes para convertirnos en “súper mujeres”? Se cree que tenemos un sexto sentido o es que en esos momentos determinados se despierta la mujer salvaje que todas llevamos por dentro?
Se dice que nuestra mujer salvaje es nuestro equilibrio, el blanco y el negro y gracias a ella nuestros sentidos son más agudos, se dice que tenemos un tercer ojo para ver el alma de los que nos rodean, tres oídos para escuchar nuestros cambios internos, uno para el alma y otro para los consejos.
Nuestra mujer salvaje vive con nosotras y se le puede ver hoy en día en nuestras lágrimas, nuestras risas, cuando realmente nos sentimos amadas, en la sensación de triunfo y en las largas noches de soledad.
Sin ella nuestra vida es marchita es casi fantasmal. Pero cuando la dejamos florecer y estar con nosotras somos tierra fértil, como un tren que no para nadie y dejamos huella por donde pasamos. Recuerda que es nuestro equilibrio y que debe prevalecer tu lado consiente, sino te convertirás en la “loca” que sigue sus impulsos.
Siempre debes escuchar y analizar todos tus actos con tu corazón, evaluarlo con tu inteligencia y por último ponerlo en tu balanza femenina que es tu alma.
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